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PROHIBIDO aburrirse – Pt. 2

dibujo de hombrecito mirando celular

En pocas palabras: En esta segunda parte te quiero hablar sobre cómo la tecnología nos ofrecen una solución tramposa para relacionarnos con el aburrimiento y qué actividades es importante fomentar para mejorar la relación con esta emoción. Si les gustó, dejenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. ¿Qué nos proponen las nuevas tecnologías en temas de aburrimiento? Básicamente la industria no sólo ha hecho un gitantezco negocio con nuestro aburrimiento, sino que ha potenciado exponencialmente nuestra tolerancia al aburrimiento mediante ofertas de contenido que se nos meten hasta en la almohada.  Los celulares, internet, las redes sociales nos aportaron nuevas formas de combatir el aburrimiento.  Nos podemos perder en sus redes en los momentos de inactividad.  Dormir, mirar televisión, comprar, charlar, discutir, hacer ejercicio, ser más creativxs son diferentes maneras de combatir el aburrimiento.   Hoy en día contamos con muchas formas de pasar los momentos de ocio, nos cuesta saber qué es estar aburrido. De todas maneras, a mayor cantidad y variedad de estímulos, más estímulos necesitamos. Es un copito de hielo que se va convirtiendo en una bola. Somos cada vez más intolerantes a bajos niveles de excitación. Evitamos aburrirnos y eso nos lleva a una búsqueda constante de estimulación. Es como una droga.  Los dedos son la manera más habitual en la que encontramos esa estimulación: teclados de computadoras, controles remotos, celulares, tablets. Y eso nos aleja de otras maneras de relacionarnos con el aburrimiento que podrían llevarnos a aprender cosas nuevas, probar, expandirnos como puede ser: hacer ejercicio, leer un libro, cocinar, dibujar. Es algo irónico: evitamos aburrirnos ocupando nuestro tiempo con tareas rutinarias y repetitivas. A nuestro cerebro le gusta lo novedoso, cuando lo encontramos nuestro cerebro libera dopamina y premia ese hallazgo con una sensación de placer. Esa búsqueda de la novedad es un avance en nuestra evolución humana porque nos lleva a buscar nuevas y mejores formas de hacer las cosas. De todas maneras, esa respuesta del cerebro sucede ante algo totalmente nuevo. Una vez que lo vuelve a registrar no reacciona de la misma forma, nos aburre. Por eso, en el afán de lograr la misma recompensa de la dopamina salimos a buscar nuevos estímulos. Hoy en día nos parecen aburridos los contenidos que encontramos en internet, porque ya nuestro cerebro se aburrió de ellos. Ya se acostumbró, no resulta novedoso. Otro punto a tener en cuenta son las expectativas que las personas tenemos con la autorrealización y el propósito de lo que hacemos (una arista de la vida que también ha llegado con la modernidad, y probablemente se profundice con el avance de la IA). Dicha búsqueda nos hace más propensos al aburrimiento. El hecho de tener tan al alcance de la mano la posibilidad de encontrar una vía de escape de nuestra atención, nos hace cada vez más intolerantes a los contextos poco estimulantes. Asimismo, nos lleva a dejar de buscar recursos para entretenernos, basta con tocar la pantalla para recibir un estímulo, una vía de escape, afectando determinantemente nuestra capacidad creativa y de resolución de problemas.  La inmediatez de la tecnología disminuye radicalmente nuestra capacidad de frustración y por lo tanto, entre otras cosas, la búsqueda para resolver las situaciones que nos resultan desafiantes. Es súper importante tener en cuenta que el aburrimiento abre canales para la exploración, sentir ese vacío de manera consciente es lo que nos puede llevar a buscar espacios de creatividad. Ahora bien, si estamos llenando ese vacío constantemente, es muy difícil sentir la falta y por ende no saldremos a buscar alternativas. Es como que al cerebro hay que darle de comer, hasta ahí. Ni muy muy, ni tan tan. Lo que podemos hacer es tratar de volvernos más tolerantes con el aburrimiento. Porque aburrirse es bueno o malo, las dos cosas!  Entonces, ¿Qué podemos hacer? Disminuir los estímulos que hay a nuestro alrededor Permanecer en silencio Meditar. entrenar la meditación puede modificar nuestras redes de atención, nuestra actividad neuronal y modificar los niveles de dopamina Fomentar la atención plena, permanecer en períodos de silencio y reflexión que dirigen los pensamientos hacia nuestro interior. Bajar la búsqueda de estímulos Si, estoy proponiéndote que te aburras, que le des lugar al aburrimiento, hasta ahí. Eso no significa que tu vida tenga que ser aburrida, sino que es importante darle lugar al aburrimiento.  Las personas nos aburrimos mucho en el trabajo y ello tiene efectos tanto en nuestra productividad como en la calidad de lo que hacemos. Cuando nos aburrimos tendemos a cometer más errores ya que nos resulta muy difícil concentrarnos. Lo mismo sucede en otros aspectos de nuestras vidas. El aburrimiento es molesto pero necesario! Por eso lo que te propongo es que conviertas al aburrimiento en una fuerza motivadora: Leer un libro aleatorio: Elegí un libro al azar de tu estantería o de una biblioteca y leelo sin tener ninguna expectativa previa. Sumergite en un mundo desconocido y dejá que las palabras despierten tu creatividad. Escuchar música nueva: Explorá géneros musicales que normalmente no escuchás. Probá con artistas desconocidos o géneros alternativos. La música puede evocar emociones y ayudar a desbloquear ideas frescas. Practicar el arte del no hacer nada: Sentáte en silencio sin hacer nada durante un tiempo determinado. Sin distracciones, permití que tu mente divague y deambule libremente. Este espacio vacío puede ayudarte a conectarte contigo mismo y con tus pensamientos más creativos. Jugar con objetos cotidianos: Revisá tu entorno y encontrá objetos comunes, como clips, tazas, cintas adhesivas, etc. Desafiá tu imaginación y buscá nuevas formas de utilizarlos. Podrías sorprenderte con las ideas ingeniosas que surgen de la manipulación de objetos cotidianos. Dibujar sin un propósito específico: Agarrá un lápiz y un papel y comenzá a dibujar sin un objetivo en mente. Permitíte experimentar con líneas, formas y colores. Dejá que tu mente y tu mano se muevan libremente y descubrí qué se revela en el papel. Meditar o practicar la atención plena: La meditación y la atención plena pueden ayudarte

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Prohibido ABURRIRSE

pintura de una cara al parecer femenina

La emoción del aburrimiento: ¿dificultad u oportunidad? En pocas palabras: Hoy les quiero hablar sobre el aburrimiento. ¿Qué cosas obstaculizan y qué cosas potencian esta emoción? Es un tema que da para hablar, así que l@s invito a leer los 2 post que armé sobre este tema, ya que dividí mis reflexiones para que no se aburran.  Si les gustó, déjenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. ¿Cómo te llevás con el aburrimiento? ¿Sos de sentirte aburrido/a? ¿Cómo reaccionás ante esta emoción? Qué difícil nos puede resultar a muchas personas aburrirnos. Hoy te quiero hablar sobre este tema que me resulta sumamente interesante e importante. Aprender sobre el aburrimiento realmente fue un descubrimiento, en lo personal y en lo profesional.  ¿Por qué nuestro cerebro busca casi todo el tiempo estímulos que lo mantengan entretenido? Como mamá de una nena chiquita (en estos momentos tiene 2 años), me pasó que en un momento toda la filosofía de la estimulación temprana me quemó un poco la cabeza. Desde ya que estimular a lxs niñxs es muy importante, pero la manera en la que eso es absorbido por lxs mapadres, es clave. En lo personal soy muy auto exigente, por lo tanto la filosofía de la estimulación se me convirtió en un mensaje super yoico muy fuerte donde si dejaba de proponerle algo a mi hija por 5 minutos, sentía una enorme culpa como si estuviera perdiendo una oportunidad de que mi hija aprendiera algo nuevo y se convirtiera en Einstein. En las redes sociales no escasean los tips para que no quede un segundo sin optimizar nuestras vidas. Desde ya que la gestión del tiempo, por ejemplo, es muy importante para nuestros procesos creativos. Organizarnos, hacer foco, planificar, hacer una cosa por vez es lo que permite que nuestros proyectos tomen forma, crezcan, pasen. Sucede que a veces pareciera que está prohibido perder tiempo. Cada minuto, cada segundo debe ser exprimido al máximo como una naranja hasta romper la cáscara con el exprimidor.  Lo mismo pasa con los momentos de ocio. Están súper determinados desde afuera las formas de abordar ese tiempo de ocio. Tenemos todo al alcance de la mano para los momentos de relajarnos, al alcance de un par de “tukis” dactilares en nuestras pantallas. Es tal la oferta que ni siquiera nos dan tiempo para pensar: ¿Es esto lo que quiero? ¡Cómo vamos a saber lo que queremos si la oferta es agobiante! ¡Posta! no sé qué podcast escuchar, ni qué libro leer, a quién seguir porque es un montón! Todo el mundo te recomienda series. ¡No quiero que me recomienden más series! Debería tener otra vida para ver y escuchar todo lo que me recomiendan.  Y hace poco me pasó algo interesante. Fui a los bosques de Palermo a grabar unos videos de algunos paisajes. Lo que fui a hacer consistía en dejar mi celular grabando fijo un paisaje, yo no aparecía, así que mi tarea, luego de acomodar la cámara en el trípode, era esperar. WTF???? ESPERAR??? Qué es eso????? Yo no nací para esperar. Apenas llegué a los bosques de Palermo pensé: “¡qué tonta! No me traje ningún libro para leer, ni ningún cuaderno para escribir, ¡qué tremendo embole! Y sí, eso fue lo qué me pasó: me aburrí como un hongo.  ¡Una ansiedad! Para darles un ejemplo de cómo soy: a veces  me cuesta tanto frenar que no me gusta ni siquiera sentarme en una silla. Ahora bien, ¿qué es el aburrimiento? El aburrimiento es un estado de insatisfacción o falta de interés en las actividades presentes. Puede surgir cuando una persona siente que las tareas a las que se enfrenta son repetitivas, monótonas o carecen de desafío. Aburrido se refiere a algo poco emocionante y poco interesante. Es un sentimiento subjetivo que varía de persona a persona y lo que a una persona le parece aburrido, a otra le puede parecer fascinante. Las cosas aburridas pueden provocar una falta de compromiso, atención o interés, lo que genera sentimientos de inquietud, desinterés o incluso frustración. Una tarea que requiere poco esfuerzo mental o físico también puede resultar aburrida. Además, la falta de desafío, variedad o emoción en la vida de uno puede llevar al aburrimiento. El aburrimiento a menudo se asocia con aspectos negativos como el tiempo de inactividad y la falta de productividad. Sin embargo, desde la psicología se descubrió que aburrirse a veces puede tener efectos positivos en una persona, como fomentar la creatividad y la introspección. ¿Cómo descubrí el concepto de aburrimiento? Hace un tiempo leí el libro “El arte de saber aburrirse” de Sandi Mann y más que un libro fue una ironía, porque literal fue el libro más aburrido que leí en mi vida. Parecía un chiste que algo que habla específicamente del aburrimiento resulte TAN pero TAN aburrido. Un libro de 286 páginas que podría extenderse en 100 o 150 páginas y diría exactamente lo mismo. Tomé la decisión de terminarlo basada en la esperanza de que en algún momento el libro develería una verdad increíble sobre el tema, pero lo único que hace es repetir una y otra vez las mismas ideas. Ya esto me permite compartir una característica de este tema: lo repetitivo aburre. Empecemos por lo básico: el aburrimiento es una emoción y por lo tanto, es una respuesta evolutiva diseñada para ayudarnos a adaptarnos y sobrevivir en el mundo.O sea, la necesitamos. Es importante tener en cuenta que algo que nos resulta aburrido en este momento, quizás en otro momento y otro contexto, no lo sea. Son muchos los factores que determinan esta emoción. No siempre somos las mismas personas al momento de encarar la misma tarea. Si bien hay varios factores, creo que uno de los puntos más importante es que lo que alimenta la emoción del aburrimiento es la falta de estimulación externa que hace aumentar la excitación neuronal que busca variedad y por eso nos sentimos aburridxs. Si la tarea no nos estimula, entonces

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La presencialidad de la Escucha Activa

dibujo de 2 personas mirándose con las cabezas abiertas. De las cabezas salen brazos y manos que sostienen candados y llaves.

En pocas palabras: Escuchar activamente no es una tarea fácil, por eso los psicólogos cobramos caro. Es una práctica cotidiana que debemos fomentar en nosotrxs mismxs para conectar con lxs demás Si les gustó, déjenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. Hay algo que me di cuenta hace un tiempo que me pareció muy flashero. Si, cumplí 40 y hablo así. La clínica psicológica se basa en la escucha, sin embargo (al menos cuando yo estudié, far far away) en la facultad no nos enseñaban a escuchar. No había (insisto, en ese momento, quizás ahora sí) ninguna propuesta educativa llámese materia, taller, fanzine, lo que sea con la que nos hicieran trabajar la escucha, pensar en ella, concientizarla.  Pura teoría, pero en sí, el ejercicio de la escucha jamás fue promovido. Y todo bien con los posteos sobre escucha activa, pero siempre cuando leo sobre ellos me pregunto: ¿Cuánto nos escuchamos realmente? Bueno, la respuesta es: bastante poco. ¡Me pregunto y me respondo, ja!  Por eso es un trabajo caro el hecho de escuchar a alguien. La gente se queja de lo que cuesta una sesión de terapia, pero alguna vez se preguntaron  ¿lo plomazo que puede ser escucharlos a ustedes?  No sé! Yo a veces me siento un plomazo, de hecho los mayores cambios en mi vida (terapia mediante) los he logrado cuando sentí que me hartaba de mí. Onda, “por favor! Basta de esta secuencia de repeticiones!” Repeticiones que me llevaban a lugares que no quería ocupar. Pero no estoy hablando de mí, estoy hablando de la escucha, la famosa escucha activa. Creo que a veces se pasa por alto lo que nos está diciendo la palabra “ACTIVA”.  Según la RAE, activa es: «Que obra o tiene capacidad de obrar» Es decir, que produce un efecto. No es gratuita Escuchar a los demás no es fácil gente. Es salirnos de nosotrxs mismxs para conectar con la otra persona. Y básicamente tenemos un chip mental que nos hace estar muy ensimismadxs, y ¡está bien! Sólo yo soy yo, sólo vos sos vos. Y eso requiere de toda esa construcción que tenemos dentro de nuestra cabeza, porque es riquísima. Allí está la masa madre de nuestras ideas y emociones. Esa individualidad de quienes somos, cómo pensamos, cómo escuchamos. Escuchar al otro no es fácil porque a veces ni siquiera es fácil escucharnos a nosotrxs mismxs. No vivimos en un mundo que fomente que nos escuchemos.  Basta ver lo que cubre una obra social en cuanto a salud mental. Porque no ven un valor allí. Se habla mucho de la escucha, pero se la valora poco. Por eso es tan pero tan importante tomarse 1 minuto para respirar, para apagar la cabeza. Tan importante que hasta un Smartwatch te lo recuerda. Por otro lado, todas esas ideas, emociones, vivencias que nos hacen únicxs, requieren de otrx. Si no hay un otrx único, no hay un yo únicx, porque el yo es lo que es (entre otras cosas) por el otro. Basta ver a un bebé copiando lo que hace otra persona. No nos podemos constituir sin un otrx. La escucha activa es una tríada que la conforman el cuerpo, el corazón y la cabeza. Escuchar activamente es escuchar con esas 3 partes. Desde ya que el corazón y la cabeza están en el cuerpo y parece redundante lo que digo, pero cuando digo cuerpo es lo físico: escucho con los ojos, con la respiración, con la vibración del cuerpo. Escucho en la medida en la que me conecto con el estado de mi cuerpo. Se escucha con la cabeza porque mis pensamientos están conectados con lo que me están diciendo, estoy ahí, en una presencialidad, en una conexión con el aquí y ahora, una conexión conmigo y con el otro, porque cuando estoy escuchando al otro lo hago desde quien soy. Yo no soy el otro (sino me estaría escuchando a mí misma!), pero escucho al otro desde mi yo. Se escucha desde el corazón porque en ese momento me dejo embriagar por la emoción de la otra persona, me dejo contagiar por la emoción del otro, por un rato.  Me dejo llevar por el corazón de la otra persona. ¡NUEVO TALLER! del sillón a la acción Explorá tu creatividad en 4 encuentros PERSONALIZADOS INSCRIBITE YA La escucha activa no es un workshop. La escucha activa es una práctica cotidiana. Es la práctica de conectar del aquí y ahora, con el presente. La única manera de conectar con ese presente es conectando con el cuerpo. Te invito, mientras me seguís leyendo que pienses: ¿cómo te sentís en este momento? ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Te duele algo? Estiralo. ¿Cómo está tu respiración? Inhalá, exhalá, inhalá, exhalá, inhalá, exhalá. Pensá en alguien, en un compañero de trabajo, en una compañera de trabajo, amigx, familiar y pregúntate: ¿cómo crees que se siente esa persona en este momento? ¿Qué preocupaciones tiene en la cabeza? ¿Qué cosas lo motivan? ¿Qué cosas le causan gracia? Escuchar activamente no es fácil, pero todo se hace más fácil cuando lo hacemos una práctica cotidiana. ¿Y vos cuánto fomentás tu propia escucha? Tengan presente que la única hora, ¡ES AHORA!

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LAS PÁGINAS DE LA MAÑANA

paginas cotidianas

En pocas palabras: Hoy quiero tomarme un ratito para hablarles sobre este recurso tan sencillo y rico para movernos hacia nuestra energía creativa. Lo tomo de Julia Cameron. Espero que les guste! Si les gustó, dejenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. Les quiero contar sobre este recurso tan maravilloso. Julia Cameron es una artista que escribió la obra “El Camino del Artista”. Este libro es un recorrido de 12 semanas para desbloquear nuestra creatividad mediante diferentes ejercicios y actividades.  Si te interesa profundizar en tu poder creativo, te recomiendo con mucha fuerza este libro. Eso sí, dejame aclararte que es un recorrido que hay que asumir con tiempo y compromiso, al menos si queres hacerlo seriamente. Es un recorrido de auto-descubrimiento y de recuperación de los poderes creativos. Ella sugiere que, para restablecer nuestra creatividad, primero debemos encontrarla.  La creatividad nos habita, pero a veces no sabemos ni dónde ni cómo. Dentro del recorrido que sugiere la autora, propone un recurso muy valioso y es el que te quiero comentar hoy: las páginas de la mañana.  Las páginas de la mañana son tres páginas que expresan literalmente todo lo que fluye por tu cabeza al momento de escribirlas. Es un drenaje mental, es escribir cualquier cosa, sin preocuparse por la calidad ni el contenido. No hay manera de hacerlas mal. No se espera ni arte ni literatura de ellas. No tienen que ser interesantes, de hecho, generalmente no lo son. Nadie va a leerlas. Es escribir 3 páginas todos los días.    Cameron considera que todo lo que expresamos en esas páginas es todo lo que se interpone entre nosotr@s y nuestra creatividad. Todo lo que nos preocupa: los asuntos laborales, familiares, las cuentas por pagar, las cosas por limpiar, etc., etc., etc. Estas páginas generalmente son negativas, sobretodo considerando que es un espacio donde nos quejamos, expresamos dudas sobre nosotr@s mism@s, exponemos juicios de valor acerca de las inquietudes que tenemos dentro nuestro. ¡NUEVO TALLER! del sillón a la acción Explorá tu creatividad en 4 encuentros PERSONALIZADOS INSCRIBITE YA ¿Para qué sirven las páginas de la mañana? Para liberarnos del Censor, que habita nuestro hemisferio cerebral izquierdo y nos dice: que no vamos a poder, que somos de madera, que ya estamos grandes, nos dice cosas que consideramos verdades y nos alejan de la creatividad.  Las opiniones negativas de este Censor no son verdades, pero las vivimos como tales. Por eso Cameron propone ir de la cama a las páginas de la mañana ACLARACIÓN PERSONAL: No te quiero mentir en este punto, en mi caso no siempre logro escribir mis páginas apenas me levanto, pero si las hago en algún momento.  Desde mi humilde punto de vista, creo que lo más importante es hacerlo TODOS LOS DÍAS, es decir el hábito, la constancia.  Sí te hago una recomendación que me funciona mucho. Cuando estoy por tener una reunión donde no me siento segura con algunos temas sea porque me siento desafiada o porque hay algo que me molesta (mío o de terceros); o no sé cómo encarar algún trabajo o desafío, lo plasmo en mis páginas, lo descargo en ellas antes del encuentro o antes de encarar el trabajo, para abordar el momento liviana de mis fantasmas. Les aseguro que es un método totalmente efectivo que nos permite conectarnos con el momento que tenemos que atravesar sin tener que estar atent@s a lo que nos pesa, lo que nos molesta, porque ya dejamos todo en las páginas de la mañana.  El Censor es ese diablito que nos dice cosas feas sobre sobre nosotr@s al oído, cosas que tomamos como verdades. Por eso el punto es dejar de tomar como verdades lo que nos propone nuestro Censor. Las páginas de la mañana son tres páginas de cualquier cosa que aparezca por tu cabeza. Si no te aparece ninguna idea, Cameron propone que llenes 3 páginas diciendo: “No se me ocurre nada”. El propósito de este trabajo es pasar al otro lado del miedo, de la negatividad que nos propone con que no vamos a poder. Cuando callamos la voz del Censor, vamos a poder conectarnos con la voz del Creador, de nuestra alma creativa. Contamos con un cerebro lógico, que nos permitió sobrevivir sobre la experiencia que fuimos adquiriendo. Sigue pasos que ya conoce, por eso se llama pensamiento reproductivo, porque reproduce una experiencia conocida. Y luego tenemos un cerebro artístico que es el pensamiento productivo, que permite pensar cosas diferentes, creativamente.  El cerebro lógico es el Censor, el artístico es el de niños, el que quiere jugar. Las páginas corren del centro al cerebro lógico para darle lugar al artístico. Y acá me pongo la gorra de la improvisadora: para crear primero tenemos que aceptar. Aceptar nuestras ideas y las de l@s demás, por eso resulta fundamental esta herramienta de autoconocimiento, porque acalla nuestras voces dejándonos escucharnos y escuchar. Las páginas de la mañana son un camino que recorremos hacia nuestra creatividad y el creador que llevamos dentro.  ACCIÓN! Te invito a que incluyas este hábito en tu vida. ¿Cómo? 1-Señal: Comprate un cuaderno y dejalo a la vista junto a una lapicera. 2-Rutina: Elegí un momento de la mañana para escribirlas (en lo posible que sea lo primero que hagas en tu día). Ponete una playlist para escuchar mientras las escribis. Te invito a escuchar la mía haciendo CLICK acá  3-Recompensa: Recompensate cada vez que las escribas, así reforzás el círculo del hábito: señal-rutina-recompensa.   La aceptación y la conexión con el contexto inmediato (en tiempo y espacio), es clave a la hora de crear historias y a la hora de trabajar en equipo. Si por ejemplo, luego de la propuesta de ir al super chino a comprar fósforos, la propuesta es “y el chino está cerrado”, eso dificulta el avance de la historia. No estoy diciendo que no se pueda construir desde ahí, pero si aceptamos y fluimos con las propuestas, va a ser más simple construir en grupo

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Improvisación y toma de decisiones

Improvisacion

¿Cómo la improvisación puede potenciar la toma de decisiones? En pocas palabras: Muchas veces nos cuesta tomar decisiones, las opciones y la información son muchas. En este texto les quiero compartir cómo la improvisación nos lleva a tomar decisiones todo el tiempo para hacer progresar la historia y cómo eso los puede ayudar a jugársela más. Si les gustó, déjenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. Según Wikipedia, la toma de decisiones “es el proceso mediante el cual se realiza una elección entre diferentes opciones o formas posibles para resolver diferentes situaciones en la vida en diferentes contextos: empresarial, laboral, económico, familiar, personal, social, etc. La toma de decisiones consiste, básicamente, en elegir una opción entre las disponibles, a los efectos de resolver un problema actual o potencial.” La técnica de la improvisación es maravillosa, si venís leyendo mis artículos seguramente te habrás dado cuenta de que soy muy fanática de esta disciplina. Son muchísimos los motivos que hacen que la ame. Uno de ellos es, por ejemplo, que no es necesario ser actriz o actor para empezar. Y otro motivo es que no es necesario querer convertirse en un/a improvisador/a para improvisar. Para enriquecerse de sus beneficios. Yo siempre digo que mi público son aquellas personas que quieren embeberse de los enormes recursos que ofrece este arte pero que no desean convertirse en improvisador@s.  Cuando improvisamos una historia partimos de un SI. Así es cómo vamos escribiendo, actuando y dirigiendo la historia en el momento, diciendo que SI. Este punto es fundamental. No es el único recurso en el que nos apoyamos para crear, pero es desde donde partimos. Un/a compañer@ viene y dice: “Vamos a nadar en un mar de acelga hervida” y allá vamos con la cebolla a ver si aprovechamos las brazadas para cocinar una tarta mientras armamos la historia. La improvisación tiene algo mágico que en lo personal me cambió la forma de vivir la cotidianeidad. No sé cómo son ustedes, pero en lo personal, antes de conocer la impro era muy team del “NO”. Ojo, no era algo consciente, el NO me gobernada y yo ni anoticiada. Por lo tanto, hacer ese pasaje del NO al SI fue muy contraintuitivo para mí. ¿Les pasa que alguien les pregunta: “¿Todo bien?” Y ustedes responden: “No, si, todo bien”. Este pasaje por el NO antes de llegar al SI lo noto bastante en muchas personas. Es como si el NO estuviese en la punta de la lengua, como si fuera una palabra que está precalentando todo el tiempo para salir a la cancha en cualquier momento. Por eso me copa la impro, porque nos corre de ese lugar. Le saca tarjeta roja al NO y le dice “te calmas que acá opera la lógica de la aceptación”. ¿Por qué respondemos que NO? Porque decir que sí muchas veces implica actuar, hacer, resolver y ¿para qué vamos a ir por ese lado si podemos quejarnos y procrastinar forever and ever?  Otras veces implica darle lugar a las ideas de los otros y eso puede tocar algunas inseguridades personales. ¿Qué pasa si le damos espacio a las ideas de l@s demás? ¿Qué pasa con mis ideas? ¿Cómo mi ego va a ser atacado de semejante manera? Decir que sí también nos lleva a aceptar nuestras propias ideas y no siempre nos mostramos como mejores amig@s de ello. Muchas veces vemos a nuestras propias ocurrencias como malas, como incómodas, como que a nadie le van a gustar. En su mayoría es un proceso inconsciente, pero no por ello menos dañino para nuestro poder creativo. Ojo, decir que NO es algo muy importante en la vida también. Claramente no es bueno decir que sí a todo porque poner límites es algo sumamente importante. Solo que en esta oportunidad estamos hablando de creatividad, de construcción y de afectar una intención que muchas veces es automática y no nos damos cuenta de cómo nos afecta. De cómo eso nos aleja de oportunidades. Ese SI, esa aceptación abre muchas posibilidades. Decir SI implica ir hacia adelante, avanzar. Es hacernos cargo de lo que estamos haciendo. Cuando estamos improvisando una historia no nos podemos hacer l@s giles. Ya estamos ahí. Incluso cuando no estamos en la escena, estamos muy atent@s a lo que pasa en el escenario para tener disponibilidad de meternos cuando se nos necesite, aunque sea haciendo sonidos desde afuera.  La improvisación, y este es el punto que me interesa destacar en este artículo, NOS OBLIGA A TOMAR DECISIONES. En la improvisación siempre estamos resolviendo algo, estamos resolviendo la construcción de la historia en el momento. ¿Cómo vamos a resolver la historia que estamos construyendo? ¿Cómo empieza, como se desarrolla y cómo termina? Incluso no importa en este punto quién es la persona que está proponiendo, en cada movimiento que hacemos estamos tomando decisiones: sea generando propuestas o sea aceptándolas.  Cuando empezamos a construir la historia decidimos: ¿quienes somos, dónde estamos y qué estamos haciendo? ¿Qué estado tiene mi personaje? ¿Qué características tiene? ¿Cuál es el objetivo de la historia? ¿Qué oportunidades generamos para lograrlo? ¿Qué obstáculos van a alejar al protagonista de su objetivo y van a robustecer la historia? ¿Los resuelve o no los resuelve? Improvisar una historia es tomar decisiones sin parar, decisiones grandes y decisiones chiquitas. Decisiones que responden incógnitas del público que junto a l@s improvisador@s están descubriendo en el momento, solo que l@s improvisador@s son quienes decidieron subirse al escenario haciéndose cargo de que van a armar una historia que vale la pena ver. Por eso creo que las personas deben probar el arte de la improvisación en algún momento de su vida. No importa que no les interese actuar, la improvisación les dará la oportunidad de tomar decisiones condicionadas por otr@s. Cuando improvisamos hay algo que pasa por el cuerpo y que no hay ningún texto que podamos leer que nos brinde esa oportunidad. Podemos leer cientos de páginas que nos hablen de la toma de decisiones, de liderazgo,

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3 Juegos de Impro para el Trabajo en Equipo

manos conectadas por un hilo

En pocas palabras:  La improvisación es una disciplina que se logra en equipo, por lo tanto en la medida en que aprendemos a improvisar, aprendemos a trabajar con otros. Hoy te quiero compartir unos ejercicios de impro para que pruebes en tus equipos de trabajo. Si les gustó, dejenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. Hola! ¿Cómo están? Hoy les traigo una propuesta diferente. Habitualmente les comparto contenidos basados fundamentalmente en bases teóricas y de opiniología sobre temas que hacen a la creatividad y la impro.  Hoy vengo con otro chip y les quiero compartir 3 dinámicas de improvisación que pueden aplicar en sus equipos, que potencian el trabajo en equipo.  Por supuesto que la actitud es todo, por lo tanto, sugiero que quien coordine estos juegos, tenga la sensibilidad de escuchar a los participantes y acompañarlos en los prejuicios que pueden activarse ante dinámicas que pueden sentirse como disruptivas respecto de lo conocido. Todas las dinámicas las pueden hacer tanto de manera virtual como presencial. En fin, aquí van! “Contar del 1 al… (cantidad de participantes)” El objetivo de esta dinámica es contar números de uno en uno (1-2-3-4…) hasta llegar al número que indica la cantidad de participantes del grupo, SIN PISARSE!! (sugerencia que sean más de 10 personas para que sea más divertido!) Si lo hacen de forma presencial, la idea es que caminen por el espacio, al mismo ritmo y a la misma velocidad. Mírense a los ojos y mantengan la mirada abierta hacia l@s demás, dado que la escucha activa es FUNDAMENTAL en esta dinámica (Y EN LA VIDA). De más está decir que no está guionado, es decir no es que vamos a señalar con el dedo quién tiene que decir los números, sino que la contabilidad debe surgir espontáneamente.   Asimismo, la idea es que no haya grandes baches entre los números y al mismo tiempo que participen varios; por ende hay que mantener una actitud activa para que la contabilidad avance, y dando espacio para que otros participen.  Yendo a lo práctico de la dinámica: Empiezan a caminar al mismo ritmo y velocidad, y unos segundos después de comenzar la caminata alguien dirá 1, luego otr@ dirá 2, otr@ 3..y así sucesivamente hasta llegar a la cantidad de participantes (por ejemplo si el grupo es de 10 personas, se contará del 1 al 10). Si lo hacen virtualmente, pueden quedarse sentados para enumerarse. Lo virtual implica la oportunidad de estar todos en el mismo plano y por lo tanto la visualización de l@s otr@s es mejor (sobretodo si la cantidad de participantes son l@s que se ven en una misma pantalla) y un obstáculo: el delay. Para este último dense un poco más de tiempo que en lo presencial. ¡NUEVO TALLER! del sillón a la acción Explorá tu creatividad en 4 encuentros PERSONALIZADOS INSCRIBITE YA ¿Qué se juega en esta dinámica? Como les dije, la escucha activa. Escuchamos con los oídos y con los ojos, si vemos que alguien está por proponer, me callo, si veo que nadie propone, me mando. Lo mismo sucede en los equipos de trabajo: por momentos propongo, por momentos acepto y me adapto. Asimismo, tengo que estar disponible al juego, con una actitud de conexión con él y con los demás, dispuest@ a proponer (no importa ni cuándo ni cómo me toca), lo importante es la disponibilidad. En los equipos de trabajo sucede lo mismo, tenemos que estar disponibles para el propósito general. El ritmo es otro componente muy importante en esta dinámica dado que, si dejamos pasar mucho tiempo entre número y número, la energía se va cayendo, pero si lo aceleramos, quizás nos pisamos. Cuando trabajamos con otr@s es igual, es importante estar receptiv@s al ritmo grupal, por un lado, y por otro, superar el ritmo individual.  “Soy lo que complementa…” El objetivo de este juego es armar una propuesta grupal, simple, mediante pequeñas propuestas individuales que se van sumando. El resultado final será una fotografía humana 3 D (faaaaaaaa), si lo hacemos de forma presencial, y sino una composición grupal virtual. No juzguen las ocurrencias, acepten y expresen lo primero que se les ocurra. Veámoslo en un ejemplo:  A propone “Soy una lámpara” y hace una lámpara con el cuerpo. B tiene que sumar una propuesta que complemente a la primera. Siguiendo con el ejemplo: “Soy el cable que conecta la lámpara con el toma corrientes” y define el cable con el cuerpo.  Se suma C: “Soy el cortocircuito que se produce en el enchufe” Se suma D: “Soy el electricista que está electrocutando mientras trata de resolver el problema” Se suma E: “Soy la dueña de casa gritando como loca mientras le acerco un palo de madera para aislar a la víctima de la electrocución”.  Se suma F: Soy el palo de madera. Y así sucesivamente hasta que hayan pasado tod@s! Es importante tener en cuenta que siempre proponemos en base a lo último, ya que es fundamental la conexión con el estado presente. Por ejemplo, una vez que B ya propuso el cable y se derivó la situación hacia el cortocircuito, no podemos proponer ser la “lamparita” porque de alguna forma la historia ya fue derivando hacia otro lado.  ¿Qué se juega en esta dinámica? En esta dinámica vemos cómo mediante propuestas individuales, aceptando, adaptándonos y conectándonos con el presente, podemos crear una propuesta grupal. Cuando trabajamos con otr@s, pasa lo mismo. Se van sumando propuestas de vari@s y la manera de que éstas no queden en el camino es diciendo “sí”. Y al mismo tiempo genero propuestas que sumen a lo que está ahí. Ahora bien, si en mi cabeza se me ocurrió algo, pero en el medio otra persona “se adelantó” a mí y sugirió algo diferente donde mi idea no encaja, tengo que renunciar a ella y generar algo nuevo. Por eso en la impro no sirve tener algo pensado, sino que tenemos que aceptar el presente y proponer desde ahí.

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