“Porque lo dice mi intuición y punto!”
En pocas palabras:
El pensamiento intuitivo es ese que surge desde nuestro corazón y que no lo podemos explicar. Es algo automático cuya raíz está en el inconsciente. Es un gran aliado de la creatividad y en este texto les cuento por qué.
Si les gustó, déjenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen.
El corazón tiene razones que la razón no entiende.
“Es una intuición: te abres camino pensando y sintiendo. Empiezas en un lugar y a medida que avanzas, vas afinando. Pero durante todo el proceso la que habla es la idea. Llega un punto en que todo parece correcto” (David Lynch, Atrapa el Pez Dorado)
La intuición es la capacidad percibir o conocer de inmediato algún aspecto de la realidad que nos rodea de manera directa e inmediata, sin que en ese proceso intervengan ni la razón ni la deducción. Es lo que se conoce sin seguir un recorrido racional, tampoco es un proceso consciente. Se manifiesta a través de una reacción que ocurre en las personas frente a un determinado estímulo o situación.


Por sus características se lo considera como un “pensamiento del corazón” (awwww, qué romántico!) en vez de un pensamiento con la cabeza.
Se la llama una corazonada, una idea que nace del corazón. (Me late, me late, me late el corazón, tengo taquicardia, ay sí señor!)
De todas maneras, la palabra “intuición” proveniente del latín intuitio, “mirar hacia adentro”, popularmente se la usa como sinónimo de presentimiento.
El pensamiento intuitivo es un pensamiento rápido, que no requiere esfuerzos, es automático, y tiene una carga afectiva. Por otro lado, el pensamiento racional o deliberado, más bien se caracteriza por ser lento, esforzado, controlado y afectivamente neutro.


El pensamiento intuitivo me hace acordar a es@s amig@s que siempre caen bien parados, que medio que los envidias porque les sale todo bien. Esos que no estudian para el examen y clavan un 9. En cambio, el pensamiento racional es ese que necesita estar horas estudiando y por ahí llega a un 7, en el mejor de los casos.
El pensamiento intuitivo incluye cuestiones de orden afectivo, pre conceptos, archivos de memoria de todo tipo, cuya activación trae a la conciencia contenidos inusitados y creativos.
Obviamente que la intuición no es magia, que no sepamos de dónde viene, no significa que provenga de la nada. Las personas percibimos mucho más de lo que somos conscientes, y la información que almacenamos alimenta nuestra intuición.
La respuesta inmediata que logramos mediante la intuición, es posible gracias a nuestro contenido inconsciente, el cual evalúa la situación sin esperar la respuesta consciente y racional.
La intuición asocia distintas experiencias de cada un@ y responde a creencias y valores, en vez de la razón que responde a la lógica.
Lo que nos pasa cuando sentimos la intuición respecto de algo, es que no podemos explicar de dónde provienen esos conocimientos.
“Es por acá”. La intuición es algo que aparece rápidamente en la consciencia, no somos plenamente conscientes de sus razones subyacentes, pero al mismo tiempo es lo bastante fuerte para que actuemos en función de lo que ella nos “dicta”.

Si nuestro cerebro tuviera que razonar cada decisión que debe tomar diariamente, valorando pros y contras, no nos alcanzaría el tiempo para vivir. El cerebro logra una “economía del tiempo” que nos convierte en personas más eficaces y acelera todo el proceso de toma de decisiones.
Cuando nos llega una revelación, las ideas latentes en el inconsciente son “soltadas”, como una idea intuitiva completa; en estos momentos podemos decir que tuvimos una súbita corazonada, y nos encontramos con el momento ¡Eureka!
Llega normalmente cuando no se está pensando de manera consciente en el problema. Siempre que leo la palabra Eureka me da gracia, no solemos usarla. En psicología también hablamos de “insights”, que significa darse cuenta de algo de manera súbita, un saber que viene de adentro hacia afuera.
Para entender a la intuición, podemos pensarla así: el inconsciente es un mega reservorio de ideas, vivencias, impresiones e imágenes que no se han registrado jamás en nuestra mente consciente o lo hicieron pero luego las olvidamos (no somos capaces de recordar todas estas cosas, o a lo mejor, sólo muy pocas). Básicamente no sabemos, conscientemente, que la mayoría de ellas existen. Ahora bien, aunque ignoremos la existencia de estas ideas, éstas son potencialmente la base de una percepción interior personal que lleva pensamientos originales a nuestra mente consciente para la clarificación de ideas o la inspiración.
No surge de la nada misma, tiene su base en el inconsciente (por eso no podemos explicar por qué se nos ocurrió), y además implica tener conocimientos previos para tener ese momento de chanannnnn! iluminación. Por eso, cuando hablamos de procesos creativos, éstos implican mucho más de transpiración que de inspiración.
Además de lo que les vengo diciendo, otras de las características de la INTUICIÓN son:
Toma caminos alternativos. Se basa en sensaciones, percepciones, experiencias personales, sentimientos y no en la forma convencional de adquirir y desarrollar conocimientos.

No necesariamente llega a resultados correctos.
Es anterior al lenguaje. Se manifiesta mediante el cuerpo, con emociones o sentimientos, mucho antes de que podamos describir lo que pasa en palabras.
Es práctica. Se vincula con la toma de decisiones y la resolución de problemas.
No es lineal. No responde a un patrón lógico o racional, es desordenada y solo podemos comprender su origen a posteriori, con ayuda del pensamiento racional que ordena las ideas.

Tiene diferentes formas de manifestarse. Lo hace a través de imágenes, palabras, sueños o impulsos.
Puede ser desarrollada. Gracias a la neuroplasticidad cerebral, es posible el aprendizaje de la intuición a través de técnicas como la meditación y la relajación.

Como ya les había hablado de “creatividad intuitiva”, cuando vimos los “tipos de creatividad”, me parecía importante retomar el concepto de “intuición”. Porque claramente es un recurso que tenemos a nuestra disposición y de manera gratuita. Lo genial (aunque a veces no jajaja) es que el incosciente nos acompaña a todos lados a los que vayamos, por lo tanto estas revelaciones inmediatas pueden surgir en cualquier momento y por eso es tan importante siempre contar con un lugar donde anotar las cosas que se nos ocurran.

Si no tenes ganas de andar con una libretita, podes hacer lo que hago yo, que es tener un grupo de WhatsApp conmigo misma, donde registro cuanta cosa se me ocurre, o encuentre en Internet o en la calle. (Dale! Anda y armate un grupo con vos!)
Por último me parece muy importante retomar el tema de la confianza hacia tus ideas, sobretodo en este asunto de la intuición. Justamente, el hecho de no poder justificar de dónde surgen determinadas ideas, puede ser una gran contra al momento de presentárselas a otros; eso no tiene que provocar que dejes de creer en tu idea, pero si será fundamental que refuerces la forma en la que las comuniques para que no quede únicamente como un “mensaje del corazón” y se puedan empezar a poner en práctica. Una idea atrae a otra idea, no te olvides nunca de eso! Un pez por vez, trae a otro pez.
Y tengan presente que la única hora, ¡ES AHORA!
Si te gustó lo que leíste, te invito a mirar este video de mi canal de Youtube