La presencialidad de la Escucha Activa
En pocas palabras: Escuchar activamente no es una tarea fácil, por eso los psicólogos cobramos caro. Es una práctica cotidiana que debemos fomentar en nosotrxs mismxs para conectar con lxs demás Si les gustó, déjenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen. Hay algo que me di cuenta hace un tiempo que me pareció muy flashero. Si, cumplí 40 y hablo así. La clínica psicológica se basa en la escucha, sin embargo (al menos cuando yo estudié, far far away) en la facultad no nos enseñaban a escuchar. No había (insisto, en ese momento, quizás ahora sí) ninguna propuesta educativa llámese materia, taller, fanzine, lo que sea con la que nos hicieran trabajar la escucha, pensar en ella, concientizarla. Pura teoría, pero en sí, el ejercicio de la escucha jamás fue promovido. Y todo bien con los posteos sobre escucha activa, pero siempre cuando leo sobre ellos me pregunto: ¿Cuánto nos escuchamos realmente? Bueno, la respuesta es: bastante poco. ¡Me pregunto y me respondo, ja! Por eso es un trabajo caro el hecho de escuchar a alguien. La gente se queja de lo que cuesta una sesión de terapia, pero alguna vez se preguntaron ¿lo plomazo que puede ser escucharlos a ustedes? No sé! Yo a veces me siento un plomazo, de hecho los mayores cambios en mi vida (terapia mediante) los he logrado cuando sentí que me hartaba de mí. Onda, “por favor! Basta de esta secuencia de repeticiones!” Repeticiones que me llevaban a lugares que no quería ocupar. Pero no estoy hablando de mí, estoy hablando de la escucha, la famosa escucha activa. Creo que a veces se pasa por alto lo que nos está diciendo la palabra “ACTIVA”. Según la RAE, activa es: «Que obra o tiene capacidad de obrar» Es decir, que produce un efecto. No es gratuita Escuchar a los demás no es fácil gente. Es salirnos de nosotrxs mismxs para conectar con la otra persona. Y básicamente tenemos un chip mental que nos hace estar muy ensimismadxs, y ¡está bien! Sólo yo soy yo, sólo vos sos vos. Y eso requiere de toda esa construcción que tenemos dentro de nuestra cabeza, porque es riquísima. Allí está la masa madre de nuestras ideas y emociones. Esa individualidad de quienes somos, cómo pensamos, cómo escuchamos. Escuchar al otro no es fácil porque a veces ni siquiera es fácil escucharnos a nosotrxs mismxs. No vivimos en un mundo que fomente que nos escuchemos. Basta ver lo que cubre una obra social en cuanto a salud mental. Porque no ven un valor allí. Se habla mucho de la escucha, pero se la valora poco. Por eso es tan pero tan importante tomarse 1 minuto para respirar, para apagar la cabeza. Tan importante que hasta un Smartwatch te lo recuerda. Por otro lado, todas esas ideas, emociones, vivencias que nos hacen únicxs, requieren de otrx. Si no hay un otrx único, no hay un yo únicx, porque el yo es lo que es (entre otras cosas) por el otro. Basta ver a un bebé copiando lo que hace otra persona. No nos podemos constituir sin un otrx. La escucha activa es una tríada que la conforman el cuerpo, el corazón y la cabeza. Escuchar activamente es escuchar con esas 3 partes. Desde ya que el corazón y la cabeza están en el cuerpo y parece redundante lo que digo, pero cuando digo cuerpo es lo físico: escucho con los ojos, con la respiración, con la vibración del cuerpo. Escucho en la medida en la que me conecto con el estado de mi cuerpo. Se escucha con la cabeza porque mis pensamientos están conectados con lo que me están diciendo, estoy ahí, en una presencialidad, en una conexión con el aquí y ahora, una conexión conmigo y con el otro, porque cuando estoy escuchando al otro lo hago desde quien soy. Yo no soy el otro (sino me estaría escuchando a mí misma!), pero escucho al otro desde mi yo. Se escucha desde el corazón porque en ese momento me dejo embriagar por la emoción de la otra persona, me dejo contagiar por la emoción del otro, por un rato. Me dejo llevar por el corazón de la otra persona. ¡NUEVO TALLER! del sillón a la acción Explorá tu creatividad en 4 encuentros PERSONALIZADOS INSCRIBITE YA La escucha activa no es un workshop. La escucha activa es una práctica cotidiana. Es la práctica de conectar del aquí y ahora, con el presente. La única manera de conectar con ese presente es conectando con el cuerpo. Te invito, mientras me seguís leyendo que pienses: ¿cómo te sentís en este momento? ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Te duele algo? Estiralo. ¿Cómo está tu respiración? Inhalá, exhalá, inhalá, exhalá, inhalá, exhalá. Pensá en alguien, en un compañero de trabajo, en una compañera de trabajo, amigx, familiar y pregúntate: ¿cómo crees que se siente esa persona en este momento? ¿Qué preocupaciones tiene en la cabeza? ¿Qué cosas lo motivan? ¿Qué cosas le causan gracia? Escuchar activamente no es fácil, pero todo se hace más fácil cuando lo hacemos una práctica cotidiana. ¿Y vos cuánto fomentás tu propia escucha? Tengan presente que la única hora, ¡ES AHORA!



