¡S.O.S! ALERTA DE PROCRASTINACIÓN
En pocas palabras:
En este posteo te cuento sobre un tema muy popular en este momento de la humanidad, la procrastinación, y qué recursos tenés a disposición para lidiar con este mal de muchxs, sino de todxs.
Si les gustó, dejenme su comentario al final. Me encanta saber qué sienten o piensan quienes me leen.
¿Sos de esas personas que postergan los compromisos u obligaciones sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables? No sos una persona vaga, estás procrastinando.
La primera vez que escuché esta palabra fue hace más de 15 años, no era un término muy usual, sin embargo hoy en día es una palabra que llegó a la boca de muchas personas a la hora de pensar en la manera de abordar los desafíos u objetivos.

Si bien mis posteos no tienen que ver con la productividad, ya que me cuesta pensar en los procesos creativos en esos términos, lo que sí es un hecho concreto es que para avanzar en nuestro desarrollo creativo tenemos que poner manos a la obra y hacer. Si bien podemos llegar a algo productivo en el desarrollo de nuestra creatividad, también pasa que hacemos cosas que hacen crecer nuestro potencial creativo y sin embargo no necesariamente es productivo. Procrastinar puede ser contraproducente para el recorrido creativo, si es lo que estás buscando.
Ok, ok, pero ¿QUÉ ES PROCRASTINAR?
Procrastinar es el resultado de la dificultad de lidiar con las emociones incómodas que nos embriagan a la hora de encarar las tareas que tenemos que encarar. Procrastinar es postergar para mañana de manera consciente, aún cuando ello vaya en contra de nuestro mejor juicio. Es decir que aunque sepamos que patear nuestras responsabilidades puede traernos consecuencias negativas (como que se nos acumule el trabajo o no llegar con los objetivos en tiempo y forma) decidimos no hacer lo que tenemos que hacer.
¿Qué cosas nos llevan a procrastinar?
- Cuando tenemos que hacer algo por obligación y no por un deseo. Es decir cuando la motivación es extrínseca a nosotrxs.
- Cuando nuestra expectativa es hacer las cosas bien. Es genial querer hacer las cosas bien, el tema es que para trabajar nuestro potencial creativo es muy importante tanto hacer cosas sin importar el resultado, como la relación que mantenemos con los imprevistos y los errores.
- Cuando tenemos miedo de avanzar sobre nuestro proceso.
- Cuando nos sentimos abrumadxs.
- Cuando nos proponemos metas poco realistas y subestimamos el camino que tenemos que recorrer para alcanzar los objetivos o porque pensamos que nos va a llevar menos tiempo o recursos del que realmente terminamos necesitando.

Principalmente procrastinamos porque de esa manera evitamos encontrarnos con los estados de ánimo negativos en torno a una tarea: ansiedad, inseguridad, frustración, etc.

Procrastinar no es sólo un problema de gestión del tiempo, sino de la gestión de las emociones: de la dificultad de lidiar con las emociones que nos genera empezar algo nuevo. La procrastinación es una conducta evitativa, si no vemos, si no hacemos no existe.
La procrastinación es un ejemplo sobre el sesgo del presente, es decir la tendencia de nuestra mente a dar prioridad a necesidades a corto plazo en vez de las de a largo plazo.
Hal Hershfield plantea que “…no fuimos diseñados para pensar hacia adelante en el futuro más lejano porque necesitábamos enfocarnos en proveer para nosotros mismos en el aquí y ahora”. Este psicólogo demostró que, a nivel neuronal, percibimos a nuestros yo del futuro más como extraños que como parte de nosotrxs mismxs. Pero es un engaño, porque el yo de hoy es el mismo que va a tener que afrontar en el futuro lo que no hace ahora.

Cuando procrastinamos ponemos en primer lugar la reparación del estado de ánimo a corto plazo (buscamos la satisfacción inmediata), por sobre el objetivo de las acciones que planeamos para lograr cosas a largo plazo.
Etimológicamente, “procrastinación” deriva del verbo en latín procrastināre
(“ay que culta ella!”),
postergar hasta mañana.
La primera vez que apareció la palabra “procrastinar”en español, fue en 1627 en un refrán medieval de Gonzalo Correas: …“a lo que has de hacer no digas “cras”, pon la mano y haz”.
Sin embargo, procrastinar es más que postergar voluntariamente. Esta palabra también deriva de la palabra del griego antiguo akrasia, falta de poder, de dominio. Aunque en el momento sintamos una satisfacción por evitar encontrarnos con una emoción que no queremos, procrastinar es hacerse daño a unx mismx.
Esa autoconciencia es una pieza clave para entender por qué procrastinar nos hace sentir mal. Cuando procrastinamos, no solo somos conscientes de que estamos evadiendo la tarea en cuestión, sino también de que hacerlo es probablemente una mala idea. Y aun así, lo hacemos de todas maneras.

Ese alivio momentáneo es lo que alimenta el círculo vicioso: en lo inmediato suspender una tarea nos da paz, entonces nuestro cerebro premia ese alivio, lo que nos lleva a volver a postergarlo. En ese sentido, la procrastinación puede volverse en un hábito, porque sea dan los 3 pasos del hábito: señal (no querer afrontar la emoción) -rutina (postergar la tarea) -recompensa (el alivio que sentimos porque evitamos la emoción incómoda).
Ok ok, hasta ahora todas pálidas, pero no quiero que se vayan con un sabor amargo luego de leer este post. Por eso les quiero compartir herramientas que tenemos a disposición para hacer algo diferente.
Me animo a decir que la gran mayoría de las personas procrastinamos, tal vez procrastinamos diferentes cosas y hay aspectos de nuestra vida en los que somos más fuertes y nos cuesta menos, pero creo que siempre hay un aspecto en el que siempre caemos.
Desarrollar nuestro potencial creativo, si bien depende de nuestra motivación intrínseca, es decir aquella que está asociada a nuestros intereses personales, requiere de mucho tiempo y dedicación. Por lo tanto, dicha motivación es una sola parte de lo que puede sostener nuestra energía.

Las fechas límites por ejemplo, son un gran recurso que tenemos
para corrernos de la procrastinación.
Si bien muchas veces dejamos las cosas para el último minuto, aunque las cumplamos, lo hacemos con la lengua afuera. Y no está mal, tal vez no estaremos relajados en el camino, pero en definitiva estamos logrando el objetivo. El tema es cuando no contamos con una fecha límite, cuando queremos encarar un cambio como por ejemplo el de ser personas más creativas, emprender un proyecto personal para dejar de trabajar en relación de dependencia. ¿Qué podemos hacer en estos casos?
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A principios del siglo XX a Bluma Zeigarnik, una investigadora soviética le llamó la atención algo que había observado: los mozos parecían acordarse mejor de los pedidos de las mesas que aún no habían sido servidas o pagadas que los de aquellas que ya lo habían hecho.
Si, viste cuando vas a un bar y pensas: “¿cómo se va a acordar de todo lo que le pedí si ni lo anotó? Seguro que me trae algo mal!” Bueno, Bluma se dedicó a estudiar eso.
Lo que Bluma descubrió fue que la memoria de los mozos daba prioridad a traer información sobre pedidos pendientes, sin terminar, independientemente de si se habían iniciado antes o después que aquellos que ya habían sido entregados y pagados. Los recuerdos sobre los pedidos terminados se perdían mucho más fácilmente.
Por lo tanto, Bluma se dedicó a constatar experimentalmente si los recuerdos sobre los procesos inconclusos se guardan mejor en la memoria que los del resto de proyectos. El resultado de esta línea de investigación es lo que hoy se conoce como efecto Zeigarnik.
No voy a contarles de qué se trató la investigación porque si no se va a hacer muy extenso, pero lo importante de estos estudios fue el descubrimiento de que las personas tendemos a recordar mejor la información relativa a tareas inacabadas.
Si te interesa más saber sobre este tema te comparto un video que vincula el efecto Zeigarnik con los gusanos auditivos: VER VIDEO
Por lo tanto, cuando leas que uno de los recursos que tenés a disposición para superar la procrastinación es HACER cosas, empezar a HACER, en definitiva de lo que se trata es de que encuentres este efecto Zeigarnik, tener en el radar el tema que estás postergando (es más fácil que procrastines cosas que no empezaste).
Para ir cerrando con este artículo, te quiero compartir qué recursos tenés a disposición para evitar procrastinar:
- Empezar por hacer (como ya vimos)
- Definir prioridades.
- Evitar cargarte de demasiadas cosas.
- Gestionar el tiempo: definí plazos para los objetivos que tenés por delante, hacé pausas, tomá descansos y sé consciente de lo que estás haciendo, ya es muy importante para no perder de vista los pasos que sí estás dando; organizá los tiempos de acuerdo a tu realidad considerando cuáles son los momentos donde logras mayor tiempo y calidad de concentración
- Gestionar la energía. En este punto es muy importante que te conozcas y puedas identificar los momentos del día, de la semana, del mes y del año en los que estás más creativx y productivx, estás más despejadx o con mejor humor. Si tu estado anímico no te acompaña, es más fácil que tiendas a procrastinar.

6. Compartir tus objetivos con otras personas para que no recaiga todo el peso en vos
7. Cortar las tareas en micro tareas. Paso a paso. Podés indicar las que vas completando y eso puede aumentar tu motivación y así podrás retroalimentar tu propio proceso.
8. Darle el valor a las cosas que sí son importantes y pueden traer consecuencias en el futuro.
9. Alejarse de las redes sociales y de Netflix.
10. Premiate, sobretodo cuando encaraste las tareas que odiás. Dejate Netflix como premio!

Por último te quiero compartir un recurso que descrubí leyendo sobre este tema y que me encantó: ¡rompé la barrera del primer minuto! Si lográs sentarte y superás la barrera de 1 minuto (siiii, 60 segundos nada más!) ya avanzaste. Ese primer minuto es el verdadero obstáculo que nos lleva a procrastinar, luego de ese minuto, las posibilidades de procrastinar bajan un montón!
Barrera del primer minuto → efecto Zeigarnik
Así que dejame decirte que todxs somxs procrastinadorxs hasta que se demuestre lo contrario. La diferente entre cada unx será qué hace cada persona para lidiar con este obstáculo para nuestra creatividad.
La fuerza está contigo!!
Y tengan presente que la única hora, ¡ES AHORA!